"Siguió un largo y tenebroso invierno, así Lori recitó a los chicos en clase y ellos comprendieron por qué el frío los acurrucaba en sí mismos y no había cómo combatirlo: eran chicos pobres en su mayoría y no tenían abrigos suficientes. Lori usó la mensualidad del padre para comprar a cada chico de su clase un pulóver grueso de lana. Eran todos rojos para calentarles la vista al mismo tiempo que impedía que los labios se les pusieran morados de frío, que venía también del piso de cemento desnudo.
En aquel invierno, más frío que los otros, Lori entraba, ella misma abrigada con los chicos, las voces en el aula eran múltiples, y enseñaba, segura de que los niños y las niñas iban a guardar lo que ella enseñaba para más tarde, cuando pudieran entender.
Así, les habló de que "aritmética" venía de "arithmos", que es ritmo, y que "número" venía de "nomos", que era ley y norma.
Era demasiado temprano para decirles eso, pero gozaba con el placer de hablarles, quería que ellos supieran, a través de las clases, que el sabor de una fruta estaba en el contacto de la fruta con el paladar y no en la fruta misma.
No había aprendizaje de cosa nueva: era sólo el redescubrimiento.
Y llovía mucho ese invierno.
Entonces usó la mensualidad del padre y buscó - con qué placer andaba por las tiendas buscando hasta encontrar - y buscó y compró para todos los alumnos y alumnas de su clase paraguas rojos y medias de lana roja.
Era así como ella incendiaba el mundo."
Clarice Lispector.
Fragmento tomado de "Aprendizaje o el libro de los placeres".
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Mientras armo la mochila...
Me voy de vacaciones, al fin llegó el día! Pero mientras suena Bob y resuelvo cómo escaparme de la decisión sobre qué ropa dejar, les confieso mi lista de diez cosas que quisiera lograr en el año que entra:
Que empiecen muy bien el año de la serpiente (en el horóscopo chino).
¡Hasta la vuelta!
Punkita.
- Meter cuatro materias de Psicología por año.
- Hacer más ejercicio (bici, rollers) y adquirir el hábito de comer fruta ( todos los días sin excepción).
- Ahorrar (si tan sólo la inflación no fuera tan
chota). - Comprar los muebles que necesito para el depto. nuevo y la tele de Led (todavía tengo una de esas teles con
culogrande). - Ser mejor profe cada día (más tolerante, más paciente, más creativa).
- Dejar de quejarme tanto, disfrutar lo que tengo en lugar de pensar siempre en lo que me falta.
- Terminar de tejer mi afgán (tengo la sensación de que cuando termine vuelve mi Ulises).
- Lograr no preocuparme tanto por
pelotudecesy no sentir que pierdo tiempo si no hago nada (aprender urgente a no hacer NADA DE NADA). - Hacer todo lo mejor posible pero no decepcionarme si no sale tal cual yo quería.
- Reconciliarme (o conciliar algo) con mi papá.
Que empiecen muy bien el año de la serpiente (en el horóscopo chino).
¡Hasta la vuelta!
Punkita.
Si tenés espíritu navideño, no leas esta nota...
Al fin pasó la navidad. En serio. Sin ánimo de ofender o herir susceptibilidades. Es el momento que más detesto del año. Todo bien con los que se copan armando el arbolito o se cuelgan poniendo luces y adornando la casa en tonos verdes y rojos (¿por qué verde y rojo?).
Yo no la voy con este festejo. Lo intento cada año, pero no lo logro, como el whiskey que quiero que me guste (porque es de mujer con ovarios tomar whiskey), pero no hay caso.Igual me sobran ovarios
Estás prácticamente obligado a comprar regalos para todoscuando lo más probable es que no tengas ganas de regalarle NADA ni a la mitad de la gente, pero por sobre todo a pasarla bien y divertirte (como en las publicidades de Gancia). No me obliguen si me quieren sacar buena.
Mi sueño más preciado es pasar esa fecha como si no existiera. Me explico: cenar a la misma hora de siempre e irme a dormir a la hora que generalmente me acuesto y levantarme al otro día, feliz de que haya terminado.
No lo hago por mi mamá, que siempre cocina de todo, pero de to-do y nos invita a su casa a festejarlo con mi hermano y mi novio.
Esa noche se me hace la más largaaaaa del añoooo: a las diez ya nos estamos mirando las caras, esperando que se hagan las doce (¿qué necesidad?). Encima no hay pendejos, ¿entendés? para mentirles con Papá Noel y verles la carita cuando abren los regalos.
Algún día me voy a rebelar y me voy a quedar en la cama haciéndole pito catalán a la película "Mi pobre angelito" (¿Por qué todos los años pasan la misma?), a la comida fría, las frutas secas, el pan dulce, lapelotudísima pirotecnia y la compulsión a engullir todo lo que se nos ponga sobre la bendita mesa.
El Grinch punk.
Yo no la voy con este festejo. Lo intento cada año, pero no lo logro, como el whiskey que quiero que me guste (porque es de mujer con ovarios tomar whiskey), pero no hay caso.
Estás prácticamente obligado a comprar regalos para todos
Mi sueño más preciado es pasar esa fecha como si no existiera. Me explico: cenar a la misma hora de siempre e irme a dormir a la hora que generalmente me acuesto y levantarme al otro día, feliz de que haya terminado.
No lo hago por mi mamá, que siempre cocina de todo, pero de to-do y nos invita a su casa a festejarlo con mi hermano y mi novio.
Esa noche se me hace la más largaaaaa del añoooo: a las diez ya nos estamos mirando las caras, esperando que se hagan las doce (¿qué necesidad?). Encima no hay pendejos, ¿entendés? para mentirles con Papá Noel y verles la carita cuando abren los regalos.
Algún día me voy a rebelar y me voy a quedar en la cama haciéndole pito catalán a la película "Mi pobre angelito" (¿Por qué todos los años pasan la misma?), a la comida fría, las frutas secas, el pan dulce, la
El Grinch punk.
Cambio, referí...
No sé si alguna vez les pasó, yo ya voy por la segunda: creo que necesito cambiar de psicóloga...
Hace fácil cinco meses que hablamos de política cada vez que voy, o me cuenta algo de alguno de sus pacientes. Tiene algunas chispas pasajeras de buenas intervenciones,
Encima el otro día me aumentó la tarifa / arancel / cuota o como carajo se le diga...
Pero pienso en cambiar y tener que contar todo de nuevo y me da vértigo, o paja, o angustia, no sé.
Hace nueve años que hago terapia y la última vez que cambié fue una decisión acertada, pero ahora me da cosa y fiaca volver a cambiar.
¿A alguien le pasó? ¿Tienen alguna recomendación para hacerme? ¿Alguna psicóloga piola que no te arranque la cabeza?
Espero sus atinados consejos...
Punkita.
Necesito vacaciones...
Desde el domingo pasado tengo una contractura del lado derecho del cuello que no se me va más, ya no tengo paciencia con nadie (y se nota) y la concentración no me dura ni una hora...
Está claro que ya necesito vacaciones, urgente. Sin embargo, todavía falta: faltan los últimos exámenes, el período de diciembre de mis alumnos, las malditas fiestas...
Por eso tenía ganas de hacerme una escapada en noviembre a Chascomús.
Aclaro que no tengo auto, así que necesitaría irme en micro o combi. Hace muchos años que no voy, la última vez fue en el 2007 más o menos. El tema es que esa vez fui a un camping y ahora quiero ir a un hotel porqueya estoy vieja.
¿Alguien tiene data sobre algún hotel por esa zona o lugares para visitar, bares copados, zonas de recreación, etc?
¿Me tiran info las que saben?
Que la lluvia no las trate tan mal.
Buena semana.
Punkita.
Está claro que ya necesito vacaciones, urgente. Sin embargo, todavía falta: faltan los últimos exámenes, el período de diciembre de mis alumnos, las malditas fiestas...
Por eso tenía ganas de hacerme una escapada en noviembre a Chascomús.
Aclaro que no tengo auto, así que necesitaría irme en micro o combi. Hace muchos años que no voy, la última vez fue en el 2007 más o menos. El tema es que esa vez fui a un camping y ahora quiero ir a un hotel porque
¿Alguien tiene data sobre algún hotel por esa zona o lugares para visitar, bares copados, zonas de recreación, etc?
¿Me tiran info las que saben?
Que la lluvia no las trate tan mal.
Buena semana.
Punkita.
Regreso a la poesía
Tengo la boca pastosa ya
de hablar sin
receptores.
Cuando la voz no encuentra
ecos:
¿Es mejor amordazarla?
No tiene caso
seguir llamando
a quienes no quieren
acudir.
Hoy la soledad es
como una nube
que me persigue
con su lluvia.
Sin poder de
convocatoria.
Sin participantes.
Sin destinatarios
para mi corespondencia.
Los pocos oídos que
encuentro
tienen párpados
de plomo
que se cierran cuando
me ven venir.
Punkita
de hablar sin
receptores.
Cuando la voz no encuentra
ecos:
¿Es mejor amordazarla?
No tiene caso
seguir llamando
a quienes no quieren
acudir.
Hoy la soledad es
como una nube
que me persigue
con su lluvia.
Sin poder de
convocatoria.
Sin participantes.
Sin destinatarios
para mi corespondencia.
Los pocos oídos que
encuentro
tienen párpados
de plomo
que se cierran cuando
me ven venir.
Punkita
Mudanza en puerta: Episodio III
Mudarse es más que embalar cosas y meterlas en una caja.
Mudarse es desmontar una ficcionalización, es el corrimiento de un decorado que deja al descubierto los objetos de utilería, es como desempotrar tu cotidianidad de la pared y enfrentarte a la siniestra blancura del muro pelado.
Hoy estoy así. Con cierta angustia que me provoca el vacío de la casa a medio desarmar.
Ustedes me entienden.
Acabo de tirar algunos objetos desteñidos que conservaba desde hacía años. Viene bien desprenderse de algunas cosas que forman parte de otras dimensiones de sucesos, no sé si me explico, como si ya no fueran parte de tu realidad, como si hubieran tenido una obsolescencia programada.
No sé.
Guardé las fotos, descolgué cuadros y adornos: ¿qué significa todo eso? ¿Qué significa un objeto que puedo cambiar por otro?
En estos momentos es cuando pienso que no hay nada mejor que estar decorado por dentro, llenito, satisfecho. Porque cuando lo de afuera se pierde o se desarma por algún motivo, nos quedamos muy desnudos sin esa vida interior, sin esos cuadros que tenemos colgados en la memoria.
Vale más haber vivido, haber sacado "fotos mentales", haber querido, sufrido y viajado.
La casa está adentro nuestro y la llevamos a todos lados. Me gusta pensar eso.
Mientras pienso si tiene algún sentido conservar mi colección de cd´s y cassettes, respiro profundo y sigo deconstruyendo mi universo pequeño de objetos y casi casi que se me pianta un lagrimón...
¡Feliz primavera para todos!
Buen finde largo.
Punkita.
Mudarse es desmontar una ficcionalización, es el corrimiento de un decorado que deja al descubierto los objetos de utilería, es como desempotrar tu cotidianidad de la pared y enfrentarte a la siniestra blancura del muro pelado.
Hoy estoy así. Con cierta angustia que me provoca el vacío de la casa a medio desarmar.
Ustedes me entienden.
Acabo de tirar algunos objetos desteñidos que conservaba desde hacía años. Viene bien desprenderse de algunas cosas que forman parte de otras dimensiones de sucesos, no sé si me explico, como si ya no fueran parte de tu realidad, como si hubieran tenido una obsolescencia programada.
No sé.
Guardé las fotos, descolgué cuadros y adornos: ¿qué significa todo eso? ¿Qué significa un objeto que puedo cambiar por otro?
En estos momentos es cuando pienso que no hay nada mejor que estar decorado por dentro, llenito, satisfecho. Porque cuando lo de afuera se pierde o se desarma por algún motivo, nos quedamos muy desnudos sin esa vida interior, sin esos cuadros que tenemos colgados en la memoria.
Vale más haber vivido, haber sacado "fotos mentales", haber querido, sufrido y viajado.
La casa está adentro nuestro y la llevamos a todos lados. Me gusta pensar eso.
Mientras pienso si tiene algún sentido conservar mi colección de cd´s y cassettes, respiro profundo y sigo deconstruyendo mi universo pequeño de objetos y casi casi que se me pianta un lagrimón...
¡Feliz primavera para todos!
Buen finde largo.
Punkita.
Mudanza en puerta: Episodio II
Bueno.
Ya llamé a "El Neutral" para que vengan a cotizarme la mudanza, espero que no me arranquen la cabeza.
Ya llamé al pintor para que me diga cuánto me va a salir lavarle la cara al nuevo depto.
Pero no puedo llamar a nadie que embale todo por mí, alguien que haga de mí durante esos días.
Necesito alguien que se coma todo el estrés que ya se siente en el aire: ¿alguien se ofrece?
Bueno, chiflen...
Ya llamé a "El Neutral" para que vengan a cotizarme la mudanza, espero que no me arranquen la cabeza.
Ya llamé al pintor para que me diga cuánto me va a salir lavarle la cara al nuevo depto.
Pero no puedo llamar a nadie que embale todo por mí, alguien que haga de mí durante esos días.
Necesito alguien que se coma todo el estrés que ya se siente en el aire: ¿alguien se ofrece?
Bueno, chiflen...
Premio a la versatilidad en la red...
Ely, de Vivencias de Cecilia
me premió la semana pasada con este hermoso galardón.
La idea es que nos conozcamos un poco más entre las blogueras y revelemos algunos secretitos que tenemos guardados justamente por su condición inmanente.
El problema es que no sé si tengo taaaantoss secretos o si no me van a terminar odiando si los revelo.
Bueno, yo arranco y que salga lo que salga:
- Tengo una pequeña dictadora dentro de mí: me gusta que todos hagan lo que yo quiero, cuando yo quiero, como yo quiero. La terapia ayuda, pero...Ayyy, Dios!! Adónde irá a parar mi imagen!!??
- No soporto a los fumadores (perdón por las que fuman), mucho menos a los que se atreven a prenderlo en el ascensorrrrr, los odioooo!!
- Los que se quedan en la parte de adelante en el bondi cuando hay lugar atrás me parecen unos mediocres (sí, sí, viene medio de Violencia Rivas la cosa). Y encima cuando pedís permiso te miran como si fueras una loca. Flaco: no vessss que hayyy lugarrrrr??? Soltate del caño y avanzá, mediocreeeeeee.
- Tengo miedo de tener hijos porque creo que no voy a ser una buena madre.
- Hace tres años que no le hablo a mi papá porque me hace mal.
- Le uso el desodorante a mi novio porque tiene un perfume "unisex".
- Si no fuera por el Facebook me recontra olvidaría de algunos cumpleaños.
- Ya tengo pensado que cuando me jubile voy a estudiar jardinería en el botánico y me voy a re colgar con mis plantitas, chau...
Bueno, ahora me tengo que buscar otros secretos porque estos ya no me sirven. Mientras, le paso la posta a:
O cualquiera que se cope!!!
Buen finde!
Punkita
En la cola del bondi
PESADILLAS NO SUBTERRÁNEAS (POR EL PARO):
Señora en la parada de Corrientes y Medrano esperando un bondi tardío. Dos chicos atrás y yo. Un adolescente se pone a golpear un puesto de electricidad al grito de "y dale River", con un ímpetu parejito.
La señora se da vuelta y les dice a los chicos que estaban parados adelante mío:
- Pensar que este barrio antes estaba lleno de judíos, ahora está lleno
Señora en la parada de Corrientes y Medrano esperando un bondi tardío. Dos chicos atrás y yo. Un adolescente se pone a golpear un puesto de electricidad al grito de "y dale River", con un ímpetu parejito.
La señora se da vuelta y les dice a los chicos que estaban parados adelante mío:
- Pensar que este barrio antes estaba lleno de judíos, ahora está lleno
de negros.
Silencio.
No contenta con eso, unos minutos más tarde se dio vuelta y sentenció lo que todos esperábamos:
- Sabés qué derechitos íbamos todos con los milicos...
Uno de los chicos le respondió:
- Señora, no quiero discutir con usted porque es mayor, pero lo que está diciendo es lo peor que le puede pasar a un país.
Silencio.
No contenta con eso, unos minutos más tarde se dio vuelta y sentenció lo que todos esperábamos:
- Sabés qué derechitos íbamos todos con los milicos...
Uno de los chicos le respondió:
- Señora, no quiero discutir con usted porque es mayor, pero lo que está diciendo es lo peor que le puede pasar a un país.
Despedida
Hay abuelas que pasan sin pena ni gloria por la vida de sus nietos. La abuelita que se me fue el jueves no fue ese tipo de abuelas. Siempre tenía una sonrisa en los labios, me hacía reír con sus chistes, me abrigaba con los saquitos que me tejía y siempre estaba ahí, disfrutándonos.
Nunca me voy a olvidar del olor a limón de tus manos, de tu pelito agarrado delicadamente con tu peineta famosa, de tu voz y el sonido de tu risa,de cuando me decías que era un dibujito, de tu figura despidiéndonos en la puerta de tu casa, del perfume de tus flores, de tu jardín, de los almuerzos a la salida del colegio, de cuando me dabas plata a escondidas y tantas otras cosas que son momentos eternizados en mi memoria.
Es muy difícil perder a un ser querido. Y sé que ya los últimos tiempos no eras la de siempre porque no estabas bien, sé que ahora estás mucho mejor dondesea que estés, disfrutando de tu alma sin los sufrimientos de tu cuerpo. Pero qué difícil es estar acá sabiendo que vos te fuiste, que no te vas a despertar cada mañana como yo, mirando el mismo sol.
Hoy más que nunca comprendo que lo importante es lo que les dejamos a los otros, a nuestros amores, a los seres que nos acompañan en esta vida. Porque eso es lo que queda: los recuerdos felices, las imágenes gratas.
Ojalá nos reencontremos en algún lugar del tiempo para reírnos otra vez y perdernos en un abrazo de esos fuertes que me dabas.
¡Hasta siempre, abu!
:(
Nunca me voy a olvidar del olor a limón de tus manos, de tu pelito agarrado delicadamente con tu peineta famosa, de tu voz y el sonido de tu risa,de cuando me decías que era un dibujito, de tu figura despidiéndonos en la puerta de tu casa, del perfume de tus flores, de tu jardín, de los almuerzos a la salida del colegio, de cuando me dabas plata a escondidas y tantas otras cosas que son momentos eternizados en mi memoria.
Es muy difícil perder a un ser querido. Y sé que ya los últimos tiempos no eras la de siempre porque no estabas bien, sé que ahora estás mucho mejor dondesea que estés, disfrutando de tu alma sin los sufrimientos de tu cuerpo. Pero qué difícil es estar acá sabiendo que vos te fuiste, que no te vas a despertar cada mañana como yo, mirando el mismo sol.
Hoy más que nunca comprendo que lo importante es lo que les dejamos a los otros, a nuestros amores, a los seres que nos acompañan en esta vida. Porque eso es lo que queda: los recuerdos felices, las imágenes gratas.
Ojalá nos reencontremos en algún lugar del tiempo para reírnos otra vez y perdernos en un abrazo de esos fuertes que me dabas.
¡Hasta siempre, abu!
:(
Aventuras en el subte "C"
Era el primer día de mis vacaciones de invierno, que coincidieron con el primer día que se anunciaba que el servicio de subterráneos sería más lento y tendría más demoras. Si antes viajábamos como vacas, ahora calculo que viajaremos como boludos que siguen pagando $ 2,50 al pedo, digamos...
Pero lo que me pasó ayer sí que no me lo esperaba.
Yo estaba en la puerta del subte, pronta a descender en la próxima estación. Atrás mío había dos payasos. No de los que uno ve todos los días en el subte, no. Payasos de verdad, pintarrajeados y con nariz roja.
Se ve que querían levantar unos mangos por las vacaciones de invierno.
La cosa es que estaban atrás mío, esperando para bajar también.
En eso, uno le dice al otro:
- Che, vamos a fumarnos un porro a la Costanera.
El otro, cauto, demoró su respuesta.
Fue una tentación demasiado jugosa para mi humilde vergüenza, casi inexistente.
Entonces, me di vuelta y sentencié:
- Confieso que es un poco raro escuchar eso de un payaso. Mirá que se te cae el personaje ehhh...
Así, comprobé que es más divertido reirse con los payasos, que de ellos.
Cuando me bajé todavía no podían parar de reirse.
Groso.
¡Buena semana!
Punkita
Pero lo que me pasó ayer sí que no me lo esperaba.
Yo estaba en la puerta del subte, pronta a descender en la próxima estación. Atrás mío había dos payasos. No de los que uno ve todos los días en el subte, no. Payasos de verdad, pintarrajeados y con nariz roja.
Se ve que querían levantar unos mangos por las vacaciones de invierno.
La cosa es que estaban atrás mío, esperando para bajar también.
En eso, uno le dice al otro:
- Che, vamos a fumarnos un porro a la Costanera.
El otro, cauto, demoró su respuesta.
Fue una tentación demasiado jugosa para mi humilde vergüenza, casi inexistente.
Entonces, me di vuelta y sentencié:
- Confieso que es un poco raro escuchar eso de un payaso. Mirá que se te cae el personaje ehhh...
Así, comprobé que es más divertido reirse con los payasos, que de ellos.
Cuando me bajé todavía no podían parar de reirse.
Groso.
¡Buena semana!
Punkita
Qué le vachaché...
Hace mucho, pero mucho, mucho había una chaucha aventurera navegando el Riachuelo, porque la chaucha era de ponerle el pecho a las balas.
Había hecho un largo trecho cuando se topó con un choclo rechoncho que iba en lancha y estaba chinchudo:
- ¿Por qué esa cara, choclo? - dijo la chaucha.
- ¿No ves que estoy hecho un chancho? - respondió el choclo rechoncho.
- ¡Ehhh! ¡No será para tanto, che! - lo alentó la chaucha.
- ¿Y vos? - replicó el choclo.
- Yo ando chocho, me conseguí una chiruza.
En el medio de la charla, ya en tierra, se desató un chaparrón. El choclo y la chaucha corrieron a buscarse un techo.
- ¡Vamos a mi Chevy! - le dijo el choclo.
- ¡Naturalmente! - dijo la chaucha.
Y así, se fueron en el coche escuchando chacarera.
Había hecho un largo trecho cuando se topó con un choclo rechoncho que iba en lancha y estaba chinchudo:
- ¿Por qué esa cara, choclo? - dijo la chaucha.
- ¿No ves que estoy hecho un chancho? - respondió el choclo rechoncho.
- ¡Ehhh! ¡No será para tanto, che! - lo alentó la chaucha.
- ¿Y vos? - replicó el choclo.
- Yo ando chocho, me conseguí una chiruza.
En el medio de la charla, ya en tierra, se desató un chaparrón. El choclo y la chaucha corrieron a buscarse un techo.
- ¡Vamos a mi Chevy! - le dijo el choclo.
- ¡Naturalmente! - dijo la chaucha.
Y así, se fueron en el coche escuchando chacarera.
Hay días...
Hay días en los que preferiría estar aislada de los otros, no relacionarme, no comprometerme para no equivocarme.
Hay días, en cambio, en los que siento que vale la pena arremangarse y meter manos en esta humanidad destartalada y quiero ojos que me escuchen y oídos que vean y otras manos que pongan asuntos sobre el tapete que yo no había explorado.
Hay días en que me pregunto y nadie me responde y todo transcurre en el anonimato del silencio. Y otros días en que las respuestas me encuentran tomando un mate frío o tendiendo la ropa húmeda.
Hay días en que no entiendo qué hago acá y me asaltan unas ganas irrefrenables de salir corriendo por un camino que no tenga retorno.
Hay días en que agradezco todo lo que tengo y días en que mandaría todo a la mierda y volvería a empezar...
Punkita.
Hay días, en cambio, en los que siento que vale la pena arremangarse y meter manos en esta humanidad destartalada y quiero ojos que me escuchen y oídos que vean y otras manos que pongan asuntos sobre el tapete que yo no había explorado.
Hay días en que me pregunto y nadie me responde y todo transcurre en el anonimato del silencio. Y otros días en que las respuestas me encuentran tomando un mate frío o tendiendo la ropa húmeda.
Hay días en que no entiendo qué hago acá y me asaltan unas ganas irrefrenables de salir corriendo por un camino que no tenga retorno.
Hay días en que agradezco todo lo que tengo y días en que mandaría todo a la mierda y volvería a empezar...
Punkita.
Un olvido inolvidable...
Los otros días me pasó algo imprevisto: me olvidé el celular en casa.
Me di cuenta cuando ya estaba en el colectivo, no había vuelta atrás.
Mi primera reacción fue de pánico: ¿y si me llama tal? ¿Y si suena y no estoy ahí para atender? ¿Y si me dejan un mensaje importante y no lo puedo levantar? ¿Y si a alguien le pasa algo y no me encuentran?
En fin, una lista importante de pelotudeces pensé.
Después me sentí incómoda, aislada, privada de la posibilidad de los benditos mensajitos escritos, incomunicada.
Cuando el bondi iba llegando a destino, reflexioné lo siguiente: tenía todo el día por delante y no iba a poder volver a casa hasta la noche...sin celular...entonces me sentí libre.
No me quiero hacer la "anti - mercado", pero les puedo asegurar que la libertad que experimenté de andar suelta por la vida sin un dispositivo a través del cual la gente acceda a mi silencio, fue muy particular.
Y me relajé. Libre al fin de vibraciones y sonidos que no fueran los de mi propio cuerpo.
Así, me di cuenta de lo pendientes que estamos de ese aparato maldito: lo ponemos, lo sacamos, lo tocamos, lo miramos...¿para qué? ¿Cuál es la urgencia? ¿Qué te puede decir alguien que no pueda esperar? Después de todo, fue así durante décadas. Sólo nos podían encontrar en casa, pero ahora todo se volvió más intangible: la casa es el celular o la casilla de correo o el Facebook.
Y todo allí transcurre a caballo de la palabra escrita, sin tonos ni variaciones. La comunicación textualizada.
Me sonó la panza de hambre y no toqué desesperada el celular para ver si la vibración provenía de él. No, era mi cuerpo, que también vibra, pero ya no lo escuchamos.
Cuando volví a casa, lo confieso, tenía la fantasía de que debía haber mil llamadas perdidas...y sólo tenía un mensaje de Claro...
Intenten salir un día sin sus celulares...¿se animan y me cuentan?
Buen finde!!
Punkita.
Me di cuenta cuando ya estaba en el colectivo, no había vuelta atrás.
Mi primera reacción fue de pánico: ¿y si me llama tal? ¿Y si suena y no estoy ahí para atender? ¿Y si me dejan un mensaje importante y no lo puedo levantar? ¿Y si a alguien le pasa algo y no me encuentran?
En fin, una lista importante de pelotudeces pensé.
Después me sentí incómoda, aislada, privada de la posibilidad de los benditos mensajitos escritos, incomunicada.
Cuando el bondi iba llegando a destino, reflexioné lo siguiente: tenía todo el día por delante y no iba a poder volver a casa hasta la noche...sin celular...entonces me sentí libre.
No me quiero hacer la "anti - mercado", pero les puedo asegurar que la libertad que experimenté de andar suelta por la vida sin un dispositivo a través del cual la gente acceda a mi silencio, fue muy particular.
Y me relajé. Libre al fin de vibraciones y sonidos que no fueran los de mi propio cuerpo.
Así, me di cuenta de lo pendientes que estamos de ese aparato maldito: lo ponemos, lo sacamos, lo tocamos, lo miramos...¿para qué? ¿Cuál es la urgencia? ¿Qué te puede decir alguien que no pueda esperar? Después de todo, fue así durante décadas. Sólo nos podían encontrar en casa, pero ahora todo se volvió más intangible: la casa es el celular o la casilla de correo o el Facebook.
Y todo allí transcurre a caballo de la palabra escrita, sin tonos ni variaciones. La comunicación textualizada.
Me sonó la panza de hambre y no toqué desesperada el celular para ver si la vibración provenía de él. No, era mi cuerpo, que también vibra, pero ya no lo escuchamos.
Cuando volví a casa, lo confieso, tenía la fantasía de que debía haber mil llamadas perdidas...y sólo tenía un mensaje de Claro...
Intenten salir un día sin sus celulares...¿se animan y me cuentan?
Buen finde!!
Punkita.
Mudanza en puerta - Episodio I
Y sí, se nos vence el contrato en octubre y ya sabemos que lo que nos piden es inalcanzable.Cuándo será el día en que podamos comprar nuestro techo??
Lo cierto es que ya sabemos, con bastante anticipación, que se viene de nuevo el embalaje, deshacerse de cosas, desprenderse.
Por suerte nos sobra es tiempo para hacernos a la idea...
Este finde vinieron mis sobrinitos políticos a visitarnos y cuando les conté que nos íbamos a mudar cerca de su casa, uno de ellos me dijo:
- ¿Pero van a vivir o van a alquilar?
Y yo, con un nudo en la garganta, le contesté que íbamos a alquilar, porque vivir es otra cosa...
Creo que el interrogante de esta pulga de diez años condensa de una manera inmejorable lo que significa alquilar para la mayoría de los que no tenemos un techo propio.
¿Ustedes alquilan? ¿Cómo se toman el tema?
¡Que tengan una buena semana!
Punkita.
Lo cierto es que ya sabemos, con bastante anticipación, que se viene de nuevo el embalaje, deshacerse de cosas, desprenderse.
Por suerte nos sobra es tiempo para hacernos a la idea...
Este finde vinieron mis sobrinitos políticos a visitarnos y cuando les conté que nos íbamos a mudar cerca de su casa, uno de ellos me dijo:
- ¿Pero van a vivir o van a alquilar?
Y yo, con un nudo en la garganta, le contesté que íbamos a alquilar, porque vivir es otra cosa...
Creo que el interrogante de esta pulga de diez años condensa de una manera inmejorable lo que significa alquilar para la mayoría de los que no tenemos un techo propio.
¿Ustedes alquilan? ¿Cómo se toman el tema?
¡Que tengan una buena semana!
Punkita.
Dejo hablar a los que saben...
¿Cómo están hoy? Yo como loca porque mañana tengo un examen y estoy seca de estudiar. Así que, para despejarme un poco, decidí transcribirles las palabras de un groso en Rayuela: Julio Cortázar...
Me encanta este fragmento por su nostalgia, su documentación del paso del tiempo y su reivindicación del juego, el sueño y la poesía, que son invitaciones que ya casi no nos hacemos.
"Pienso en los gestos olvidados, en los múltiples ademanes y palabras de los abuelos, poco a poco perdidos, no heredados, caídos uno tras otro del árbol del tiempo. Esta noche encontré una vela sobre la mesa, y por jugar la encendí y anduve con ella en el corredor. El aire del movimiento iba a apagarla, entonces vi levantarse sola mi mano izquierda, ahuecarse, proteger la llama con una pantalla viva que alojaba el aire. Mientras el fuego se enderezaba otra vez alerta, pensé que ese gesto había sido el de todos nosotros (...) durante miles de años. (...) Pienso en esos objetos, esas cajas, esos utensilios que aparecen a veces en graneros, cocinas, escondrijos, y cuyo uso ya nadie es capaz de explicar. Vanidad de creer que comprendemos las obras del tiempo: él entierra sus muertos y guarda las llaves. Sólo en sueños, en la poesía, en el juego - encender una vela, andar con ella por el corredor - nos asomamos a veces a lo que fuimos antes de ser esto que vaya a saber si somos."
¿Ustedes qué fueron antes de ser lo que creen que son? ¿Qué las trajo hasta su presente? ¿Qué fragmentos del pasado?
Las dejo que lo piensen tranquilas, yo mientras vuelvo a mis apuntes. Ayyy!!!
Buena semana.
Punkita.
Me encanta este fragmento por su nostalgia, su documentación del paso del tiempo y su reivindicación del juego, el sueño y la poesía, que son invitaciones que ya casi no nos hacemos.
"Pienso en los gestos olvidados, en los múltiples ademanes y palabras de los abuelos, poco a poco perdidos, no heredados, caídos uno tras otro del árbol del tiempo. Esta noche encontré una vela sobre la mesa, y por jugar la encendí y anduve con ella en el corredor. El aire del movimiento iba a apagarla, entonces vi levantarse sola mi mano izquierda, ahuecarse, proteger la llama con una pantalla viva que alojaba el aire. Mientras el fuego se enderezaba otra vez alerta, pensé que ese gesto había sido el de todos nosotros (...) durante miles de años. (...) Pienso en esos objetos, esas cajas, esos utensilios que aparecen a veces en graneros, cocinas, escondrijos, y cuyo uso ya nadie es capaz de explicar. Vanidad de creer que comprendemos las obras del tiempo: él entierra sus muertos y guarda las llaves. Sólo en sueños, en la poesía, en el juego - encender una vela, andar con ella por el corredor - nos asomamos a veces a lo que fuimos antes de ser esto que vaya a saber si somos."
¿Ustedes qué fueron antes de ser lo que creen que son? ¿Qué las trajo hasta su presente? ¿Qué fragmentos del pasado?
Las dejo que lo piensen tranquilas, yo mientras vuelvo a mis apuntes. Ayyy!!!
Buena semana.
Punkita.
Fragmentos copy paste
Este es el resultado de un ejercicio que hicimos hoy en el taller de lectura. Estos fragmentos condensan momentos de mi vida en tres o cuatro párrafos. Algunos son felices, otros tristes y melancólicos.
Hoy quiero compartirlos con ustedes:
Yo era un Tubby que andaba solo, sin embargo todavía dudo de esta buena suerte porque el cielo de tenerte me parece fantasía.
Trepa trepa la catrepa con sus tres catatrepitos, si no trepa la catrepa no trepan los catatrepitos.
Un sueño soñaba anoche, soñito del alma mía, no hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca, jamás sucedió.
Arre burriquito, vamos a Belén que mañana es fiesta y pasado también, también, también, después me subo a tu coche y dejo pasar la vida.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche, escribir por ejemplo la noche está estrellada y los hermanos sean unidos, que esa es la ley primera.
Boca va a salir campeón el día que la vaca vuele y la Argentina baje la inflación...porque con la democracia se come, se cura y se educa, síganme, no los voy a defraudar.
Dios te salve,María, llena eres de gracia, el señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y Ana, no te enamores de mí, yo no soy tu príncipe azul ni tu caballero sólo soy, un hombre.
Raspá y olé.
Yo creo que todos tenemos en nuestra memoria fragmentos de relatos y en parte son esos relatos los que nos conforman y nos justifican. ¿Cuáles son sus relatos? ¿Qué partecitas recuerdan o les tocan música en la cabeza?
Buena semana.
Punkita.
Hoy quiero compartirlos con ustedes:
Yo era un Tubby que andaba solo, sin embargo todavía dudo de esta buena suerte porque el cielo de tenerte me parece fantasía.
Trepa trepa la catrepa con sus tres catatrepitos, si no trepa la catrepa no trepan los catatrepitos.
Un sueño soñaba anoche, soñito del alma mía, no hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca, jamás sucedió.
Arre burriquito, vamos a Belén que mañana es fiesta y pasado también, también, también, después me subo a tu coche y dejo pasar la vida.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche, escribir por ejemplo la noche está estrellada y los hermanos sean unidos, que esa es la ley primera.
Boca va a salir campeón el día que la vaca vuele y la Argentina baje la inflación...porque con la democracia se come, se cura y se educa, síganme, no los voy a defraudar.
Dios te salve,María, llena eres de gracia, el señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y Ana, no te enamores de mí, yo no soy tu príncipe azul ni tu caballero sólo soy, un hombre.
Raspá y olé.
Yo creo que todos tenemos en nuestra memoria fragmentos de relatos y en parte son esos relatos los que nos conforman y nos justifican. ¿Cuáles son sus relatos? ¿Qué partecitas recuerdan o les tocan música en la cabeza?
Buena semana.
Punkita.
Buscar ese rincón
El domingo a la noche me fui a dormir con taquicardia: pensaba en la semana de cinco días que tenía por delante y el sólo hecho de pensarlo era demasiado. Hasta recuerdo que tuve una pesadilla horrible, de esas que suelo soñar cuando me está por venir.
También me desperté con taquicardia, por la pesadilla. Sólo les voy a decir una cosa: había sangre. Espantoso.
A las 9 AEME tenía que estar en una capacitación docente que se me ocurrió hacer sobre promoción de la lectura. Antes de llegar, mientras caminaba como zombie por las catacumbas del subte para hacer la combinación, me arrepentí al menos cinco veces de haber llenado la única mañana libre que tengo en la semana para hacer otro de los interminables cursos que los docentes tenemos que hacer o necesitamos hacer para tratar de entender qué pasó con la educación, adónde se fue. A la mierda.
Ya no se puede viajar en el transporte público. Es un infierno.
Pero llegué.
Me recibieron las chicas que trabajan en la asociación (civil) con la mejor de las ondas, mate, alfajores, una gata divina llamada Anita y una escalera caracol.
Yo la subí.
Más subía, más agradecida me sentía de haber llenado mi única mañana libre: paredes de colores, plantas, patios, más escaleras, murales, ventanales y terrazas. Es un lugar mágico.
Nos hicieron elegir un libro de una mesa gigante que estaba llena de historias esperándonos.
Después nos presentamos y cada una tenía una historia diferente, pero nos unían las mismas ganas de redescubrir nuestra profesión, volver a elegirla.
Nos leyeron cuentos, como cuando éramos niños, nos mostraron ilustraciones y el espacio se llenó de una energía inexplicable. Los personajes de cada cuento se sentaban al lado nuestro.
Mi lunes empezó así. Mágico. Emocionante. Casi infantil.
Me di cuenta lo importante que es encontrar estos lugares en un mundo tan jodido como el que vivimos hoy.
Encontrar esos rincones, aunque sea una vez a la semana, donde compartir con otros lo que nos pasa y generar un espacio de reflexión es fundamental. Que el tiempo circule de otra manera, que no nos empuje con sus prisas. Dentro de lo posible, les recomiendo hacerlo.
No importa haciendo qué, importa que sea algo que nos guste. Aprender. Revisitar. Conocer gente que está en la misma que uno. Compartir. No estar a la defensiva. Dejarse llevar.
Quería contarles mi experiencia de este lunes, que no resultó tan terrible como me lo imaginaba.
Buena semanade cinco días!!Punkita.
También me desperté con taquicardia, por la pesadilla. Sólo les voy a decir una cosa: había sangre. Espantoso.
A las 9 AEME tenía que estar en una capacitación docente que se me ocurrió hacer sobre promoción de la lectura. Antes de llegar, mientras caminaba como zombie por las catacumbas del subte para hacer la combinación, me arrepentí al menos cinco veces de haber llenado la única mañana libre que tengo en la semana para hacer otro de los interminables cursos que los docentes tenemos que hacer o necesitamos hacer para tratar de entender qué pasó con la educación, adónde se fue. A la mierda.
Ya no se puede viajar en el transporte público. Es un infierno.
Pero llegué.
Me recibieron las chicas que trabajan en la asociación (civil) con la mejor de las ondas, mate, alfajores, una gata divina llamada Anita y una escalera caracol.
Yo la subí.
Más subía, más agradecida me sentía de haber llenado mi única mañana libre: paredes de colores, plantas, patios, más escaleras, murales, ventanales y terrazas. Es un lugar mágico.
Nos hicieron elegir un libro de una mesa gigante que estaba llena de historias esperándonos.
Después nos presentamos y cada una tenía una historia diferente, pero nos unían las mismas ganas de redescubrir nuestra profesión, volver a elegirla.
Nos leyeron cuentos, como cuando éramos niños, nos mostraron ilustraciones y el espacio se llenó de una energía inexplicable. Los personajes de cada cuento se sentaban al lado nuestro.
Mi lunes empezó así. Mágico. Emocionante. Casi infantil.
Me di cuenta lo importante que es encontrar estos lugares en un mundo tan jodido como el que vivimos hoy.
Encontrar esos rincones, aunque sea una vez a la semana, donde compartir con otros lo que nos pasa y generar un espacio de reflexión es fundamental. Que el tiempo circule de otra manera, que no nos empuje con sus prisas. Dentro de lo posible, les recomiendo hacerlo.
No importa haciendo qué, importa que sea algo que nos guste. Aprender. Revisitar. Conocer gente que está en la misma que uno. Compartir. No estar a la defensiva. Dejarse llevar.
Quería contarles mi experiencia de este lunes, que no resultó tan terrible como me lo imaginaba.
Buena semana
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